Dom 27

“Adauge nobis fidem”, le dicen los apóstoles a Jesús. “Auméntanos la fe”. Se sentían faltos de Fe, porque les asaltaban las dudas y percibían el claroscuro de la fe, y dándose cuenta del don De Dios, por eso le piden un aumento de fe.

También nosotros, conscientes de nuestros límites, le pedimos a Dios un aumento de Fe y de esperanza y de caridad. No se puede ser plenamente feliz, sin una buena dosis de estas virtudes teologales.

En este Evangelio, se nos muestra la fe, en su dimensión primera, como acto de creer y en su realización práctica, como la obra buena realizada. “Siervos inútiles somos”, hemos escuchado de labios de Jesús. Cuando hagamos algo bueno, debemos referirlo primero a Dios y después, a nuestros méritos personales. En ese orden. 

Mamá, ¡que buena está la paella!…..(Siervos inútiles somos, hemos hecho lo que teníamos que hacer). ¡Que Homilia mas bonita, D. Pablo, parece que iba dirigida a mi!….(Siervos inútiles, somos). ¡Que bien, como nos has acompañado, en la enfermedad!…..(Siervos inútiles somos). 

Decir esta frase y comprenderla, es garantía de éxito frente a la soberbia, evitando apropiarnos del don De Dios. Y es un modo precioso, de referirlo todo a Dios, dándole gloria. Que solo El, se luzca.