Domingo 5 Pascua

Una traición, hecha por un amigo, hace posible la salvación del mundo. Hay tres pecados, que son peores que otros: “la mentira, la traición y la desesperanza”. Cada uno, tiene su especificidad. 

-La traición de Judas, pone al descubierto a Jesús, y hace posible su Pasión y Muerte. El traidor, es instrumento de salvación. ¿Te das cuenta que tu y yo, con nuestros fallos y pecados, también podemos ser instrumento de salvación para otros?….Dios, se vale de algo tan negativo, como una traición, para salvarnos. Por eso, como dice S. Pablo: “Todo es para el bien de los que aman al Señor”. Nada de lo que te sucede es inútil, porque Dios lo convierte en útilmente bueno.

-Y, en segundo lugar, Dios, nos pide que “nos amemos, como El nos ha amado”; siendo esta su novedad: “como El, nos ha amado”. Amar a tu marido, mujer o hijos, como El, te ama, es decir, con amor de predilección. A tus vecinos o amigos, como El, les ama. Y así, a cada persona que Dios pone en tu camino.

El Amor De Dios por cada uno, tiene tres características: -Nos amo primero, nos primerea como dice el Papa, -ama a los enemigos y nos enseña a hacer, nosotros lo mismo y finalmente, -nos ama hasta el fin, en dos sentidos: hasta el límite del Amor, como diría Santa Teresa de Calcuta, hasta que duela…. Y, durante el trayecto de la vida, entendiendo no solo está vida, sino por toda la eternidad. Así es como Dios quiere que amemos, porque es, como El nos ama. Hemos recibido un valioso legado, para acrecentarlo y cuidarlo.

Hoy en día, muchas personas se ven incapaces de amar. No, porque no quieran, sino porque no pueden. ¿Donde está la causa de esta incapacidad?: en que han perdido la conciencia del Amor De Dios sobre ellos.

¿Sabes como se puede recuperar?: dedicando unos minutos cada día a estar con Dios, por medio de la oración. Eso es, una escuela de Amor, que sana heridas, alimenta esperanzas y salva los corazones.