Asunción

¿Que me enseña el dogma de la Asuncion?: Me enseña que María, ha sido asumida en cuerpo y alma a los cielos, permitiendo que lo divino se una a lo humano, con un vínculo muy fuerte, tanto, como el Amor De Dios a los hombres. 

Tú y yo, también hemos sido asumidos en Dios, el día de nuestro bautismo. A diferencia de la Virgen, aún no hemos sido glorificados, en espera de poder serlo, al final de los tiempos. Ella, participa en forma gloriosa de la Resurrección de su Hijo, mientras que tú y yo, lo hacemos, bajo La Luz de la fe. No contemplamos a Dios, cara a cara, cómo haremos un día en el cielo.

Tampoco somos inmaculados porque tenemos pecados, por eso instituyó Jesucristo (es obra De Dios, no de los hombres), el sacramento de la penitencia. Para redimirnos de los pecados.

Y, otra cosa que nos enseña, es: a mirar al cielo. En el cielo, están nuestras delicias y hacia el, hemos de mirar. María asunta a los cielos, es el grito De Dios a la humanidad, que nos dice: desde allí, Ella puede hacer mucho más por vosotros, que durante sus años de vida terrena, cuando conoció a José y escuchando la voz del ángel, dijo que Si, al plan De Dios. Por eso, de María aprendemos el poder de la oración de intercesión y el valor de la comunión De los Santos. 

Todos, tenemos cosas que hacer y preocupaciones, por lo que necesitamos grandes dosis de cielo. ¿Como?: Sobrenaturalizando la vida. Metiendo a Dios en las cosas pequeñas. Una comida hecha con cariño, una sonrisa cuando estamos cansados, estando disponibles para ayudar, etc. 

Para ello, necesitamos de la Eucaristía, donde recuperamos la fuerza espiritual y de la oración, donde descubrimos la Voluntad De Dios.

Mirando al cielo, con los pies en la tierra, damos gracias a Dios de habernos dado tan buena Madre; Ella, intercede junto a su Hijo por cada uno de nosotros.