Domingo XXXIII

El talento, es una unidad contable que equivale a 50 kg de plata. Se comprende el interés del Señor de la parábola en no solo recuperar el talento, sino en obtener algún fruto de ello.

Todos los presentes, hemos sido enriquecidos en todo y en especial con el don del Espíritu Santo. Vamos a pedirle a Dios ahora que nos ayude a ver lo bueno de los demás, para ver también lo bueno en tu vida. La familia, los amigos, tu fe, son lo principal. En otro plano, importante pero diferente: tu salud, tu trabajo, tus proyectos.

Los talentos se encuadran en los dos planos, el espiritual, constituyendo ese entramado de fe, sentimientos y afectos. Cuando son rectos y nobles, me llevaran a Dios. Y, el material, que es indispensable para vivir. Quieres evangelizar, pues antes hay que alimentar. No esperes que una persona que pasa hambre, conozca a Dios. Antes, debes llenar su estómago y después, hablarle De Dios.

Dicho esto, nos encontramos en disposición de explicar la frase, que en mi opinión es clave para entender este Evangelio: “al que tiene se le dará, y al que no tiene, se le quitara hasta lo que tiene”. Santa Teresa de Lisieux, con la que me identifico porque no le gustaba el queso, la explicaba así: si tú haces rendir los talentos que has recibido, inteligencia, voluntad, amabilidad, etc, Dios te dará más talentos. Sería el caso, de los dos primeros de la parábola. Si tú, no haces rendir el talento, por la razón que sea, como el último de la parábola, defraudas la expectativa De Dios y podrías llegar a perder ese talento. Eso significa, “al que no tiene, se le quitara hasta lo que tiene”.

Por eso el talento, no es solo tenerlo, hay que hacerlo rendir; ¿como?: cada uno, en la situación concreta de su vida. Con las dificultades inherentes a cada vida, así hemos de hacer rendir los talentos. Intentando vivir en la mejor forma posible tu vida cristiana. Que no se trata de hacerlo todo bien, sino de que el Bien, Dios mismo sea tu apoyo más firme.

Virgen Madre, detectar el don De Dios y ponerlo al servicio de El y de los demás.