Dos homilias por el bautismo del Señor.

Homilia 1: Todos los que habéis estado en T. Sta, cuando contáis la experiencia, coincidís en una cosa que es muy importante: ha cambiado mi concepto De Dios y sobre todo, mi modo de relacionarme con El.

Y seguís: porque, antes de hacer esta peregrinación yo creía en Dios, pero de un modo diferente. Más como había aprendido de pequeño: un Dios Todopoderoso, muy bueno pero algo alejado de mi. /Ahora, lo percibo diferente: mi nueva comprensión De Dios, despues de estar en los lugares donde transcurrió su vida terrena, es la de un Dios más cercano, más humano, que me comprende en mi debilidad. Y claro, ahora me es más fácil creer.

Indudablemente que esto que describo, lo cual a lo mejor te ha pasado, es algo que marca un antes y un después en la vida de uno, y supone claramente un paso adelante en la fe.

El acontecimiento que hemos escuchado en el Evangelio y que hoy celebramos, ha de entenderse unido a otros dos momentos importantes en la vida de Cristo: su Epifanía o manifestación a todos los hombres y su intervención en las bodas de Cana, al transformar el agua en vino.

En estas tres intervenciones Dios se manifiesta, muy divino y muy humano, tal y como es. Y de eso se trata, de que podemos comprenderle como Quien es: Dios y Hombre verdadero. Ambas condiciones unidas.

En este sentido, el Evangelio de este Domingo, tiene una triple clave de interpretación:

-La cercanía De Dios: se bautiza con pecadores. Quiere estar allí donde es más patente la debilidad del hombre. Es necesario que seamos personas cercanas, a Dios y a los demás.

-La resistencia del Bautista: ¿”bautizarte yo a ti, Señor”?…. es la misma objeción que han planteado a Dios Los Santos; Pedro, Ignacio, Teresa, todos tuvieron algún momento de duda. Y en ese momento no eran Santos. Fue después, al fiarse De Dios lo fueron. Luego, tú y yo, también tenemos momentos de duda, pero podemos fiarnos. Para ello, además de pedirlo hay que comprender quién es Dios; un Padre que quiere lo mejor para sus hijos, porque actúa con corazón de Padre y Madre a la vez.

-Amor de predilección: tiene dos notas; la honestidad y el respeto. Como ves, algo poco habitual en nuestros días, en los que se nos quiere presentar un falso antagonismo o lucha entre los sexos, cuando en realidad lo que hay es una enorme falta de respeto y honestidad en las relaciones. Dios ama a su Hijo con amor de predilección y es el mismo amor con que nos ama a nosotros. ¿Como amamos nosotros?, ¿somos capaces de tener esa predilección por y con los que nos rodean, o hay otros intereses?.

Que Maria, que hizo posible el gran milagro de la redención, nos ayude a creer más y mejor en un Dios que se ha hecho Hombre, para ayudarnos en nuestra debilidad, para darnos toda su fuerza y su gracia.

Homilia 2: Hoy en día, hay padres que posponen el bautizo de sus hijos o incluso lo dejan a la libre decisión de sus hijos. He de reconocer, que está segunda opción me sorprende por cuanto, al niño todavía bebe, no se le pregunta ¿que leche quiere tomar?; la madre le da de lo mejor que tiene. Igual debería suceder con la leche espiritual, la de la fe.

Conozco jóvenes que se plantean su bautismo, coincidiendo con la preparación al matrimonio. Y otros, que nunca se lo plantean. Por esta razón, hoy en día cobra gran

importancia en la Iglesia el catecumenado de adultos. Ese proceso de preparación catequetica para prepararse a recibir los tres sacramentos de la iniciación cristiana: bautismo, confirmación y Eucaristía.

Pregunta en tu Parroquia, si aún no has recibido alguno de estos sacramentos y comienza a vivir así en plenitud una vida nueva. La que nos trae Cristo, el Viviente a través de su Espíritu Santo, el Dador de vida.

Solo así, podremos decir con el Bautista: “Conviene que El crezca y que yo disminuya”. Crecer en gracia, conlleva disminuir al pecado, hacer que todo en nuestra vida, hable De Dios y a Dios.

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